ACTIVAN CENSO DE EMERGENCIA EN YUCATÁN TRAS DAÑOS AL CAMPO POR LLUVIAS EXTRAORDINARIAS

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La Secretaría de Desarrollo Rural (SDR) de Yucatán puso en marcha un operativo de evaluación y censo para atender a productores afectados por las recientes lluvias atípicas que impactaron diversas zonas agrícolas del estado.

Bajo la coordinación del titular de la dependencia, Edgardo Medina Rodríguez, brigadas técnicas comenzaron recorridos en los municipios de Tzucacab, Dzidzantún, Sinanché, Ixil, Tixkokob —particularmente en la comisaría de Ekmul— y Muna, donde se reportan daños importantes en cultivos de maíz, chile habanero, papaya y productos hortícolas.

De manera preliminar, en Muna se estiman afectaciones en cerca de 300 hectáreas sembradas con maíz y chile habanero, mientras que en Ixil la preocupación principal se concentra en las plantaciones de papaya, debido a que el exceso de humedad genera oxidación y pudrición en las raíces, comprometiendo cosechas que ya se encontraban en etapa de producción.

El secretario de Desarrollo Rural informó que la instrucción del gobernador es brindar respaldo inmediato a todas las y los productores que hayan registrado pérdidas derivadas de este fenómeno climatológico, por lo que la dependencia mantiene atención permanente en las comunidades afectadas.

Medina Rodríguez explicó que, aunque en algunas regiones el agua descendió rápidamente y los daños fueron moderados, en otras zonas el estancamiento provocó severas afectaciones en cultivos sensibles al exceso de humedad.

Asimismo, alertó que estas lluvias han presentado características inusuales para la temporada y existe riesgo de que se registren nuevos eventos similares en áreas vulnerables del estado.

Como parte de la estrategia de atención, la SDR elabora un padrón de productores afectados para conocer con precisión la magnitud de las pérdidas económicas y definir los mecanismos de apoyo que serán implementados en beneficio del campo yucateco.

Se prevé que el próximo martes se cuente con un balance más detallado sobre el número total de hectáreas dañadas y la cantidad de agricultores impactados, información que servirá para estructurar un programa específico de apoyo estatal.

Finalmente, el funcionario subrayó que el objetivo no solo es atender las pérdidas materiales, sino también ofrecer certidumbre y acompañamiento institucional a las familias que dependen de la actividad agropecuaria para su sustento.